¿Quiénes somos?

La historia de La Pescadería de Alfredito es, ante todo, una historia de tradición y pasión por el mar. Somos la quinta generación de pescaderos en nuestra familia. Desde mi tatarabuelo hasta hoy, la dedicación al pescado ha sido más que un oficio: una forma de vida.

Mis primeros recuerdos se remontan a los veranos en Valmojado, cuando acompañaba a mi abuela a la pescadería. Tenía apenas seis o siete años cuando ella, para mantenernos entretenidos a mi hermana y a mí, nos enseñó a limpiar boquerones. Lejos de ser una obligación, aquello se convirtió en uno de mis juegos favoritos: entre cangrejos y charlas, nació una vocación.​

Aunque más adelante trabajé en otros sectores, en 2015 me dieron la oportunidad de aprender el oficio de manera profesional en El Corte Inglés, en el centro de Castellana. Esa etapa marcó un antes y un después: descubrí que lo que había sido un juego de infancia era en realidad mi auténtica pasión.

Desde entonces, he recorrido un camino lleno de aprendizaje y esfuerzo: abrí mi primera pescadería en 2017, Govalmar, en el barrio de Tetuán. Posteriormente, me ofrecieron un puesto en Mercamadrid, donde además de profundizar en el funcionamiento del sector y en la selección del mejor género, tuve la oportunidad de colaborar con varias pescaderías tradicionales. Esa etapa fue clave para seguir aprendiendo del oficio desde dentro y entender mejor las dinámicas del negocio, el trato con el cliente y la gestión diaria.

Hay que destacar que fue en Caroli Fish Market donde terminé de consolidarme como profesional y profundizar en el mundo del pescado gourmet y su preparación, incluyendo el arte del sushi. Guardo un especial cariño por esta empresa, ya que marcó una etapa fundamental en mi crecimiento dentro del sector.

En 2024 nació La Pescadería de Alfredito en Humanes de Madrid, un proyecto con nombre propio que refleja la cercanía con nuestros clientes y el cariño que ponemos en cada pieza de pescado. Hoy nos encontramos en Móstoles, donde seguimos ofreciendo pescado fresco de calidad, atención personalizada y el respaldo de toda una vida dedicada a este oficio.

Porque aquí no solo vendemos pescado: compartimos tradición, confianza y un compromiso diario con el buen hacer.

Pasión

Profesionalidad

Calidad

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